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Ya sabemos que en el campo de la alimentación la seguridad y la inocuidad de los alimentos es un elemento prioritario. 

Así es, y así lo entendemos en el Matadero Frigorífico El Navazo, donde en cada una de las etapas del procesado de carne de cerdo ofrecemos soluciones que van desde la norma ISO 22000, hasta protocolos específicos de distribución como BRC (Global Standard for Food Safety) o IFS (International Food Standard).  

El protocolo BRC sirve, entre otros aspectos, para reforzar la seguridad alimentaria, facilitando el cumplimiento de la legislación pertinente, a través de auditorías homogéneas y asegurando la transparencia y rigurosidad de  los sistemas de certificación. 

Se lleva a cabo un “sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC)” que unido a nuestro firme compromiso desde la dirección por la seguridad alimentaria garantiza la puesta en el mercado de productos porcinos saludables.

Por su parte, la norma IFS garantiza la legalidad, seguridad y calidad de los productos del cerdo, asegurando una comunicación organizada entre todas las partes interesadas así como el suministro transparente y la rigurosidad en los sistemas de certificación, mediante evaluaciones de control de calidad. 

Por lo tanto, es evidente que la posesión de ambos sellos proporciona la máxima confianza a los consumidores. 

En el Matadero Frigorífico El Navazo hemos actualizado nuestra política de inocuidad y calidad alimentaria porque todos los profesionales que formamos parte de esta empresa tenemos el compromiso y la obligación de contribuir positivamente en el desarrollo de la organización. 

En El Navazo sabemos que debemos disponer de sistemas que identifiquen y controlen los peligros que puedan afectar a la seguridad alimentaria de la carne porcina y por ello, el equipo directivo de la empresa se ha comprometido, una vez más, a ello. 

Tanto es así que, previo consenso con los diferentes niveles de la Compañía, la Dirección ha decidido liderar, una estrategia de crecimiento más eficaz: “desarrollar, implementar y mantener un sistema de gestión que contemple los requisitos de seguridad alimentaria y calidad establecidos” en las citadas normas IFS y BRC.  

Por supuesto, estos requisitos incluyen cumplir con las peticiones de los clientes, así como con los reglamentos de aplicación en nuestra actividad diaria.

De este modo queremos garantizar una cultura de seguridad alimentaria en nuestra empresa, así como asegurar la calidad de todos nuestros productos y, para ello, por supuesto, llevaremos a cabo una comunicación interna y externa fluida y transparente.

Los productos de El Navazo son inocuos, legales y auténticos, y por ello, asumimos la total responsabilidad ante nuestros clientes.

Recuerda: siempre pensando en ti. 

El papel de los veterinarios en un matadero es esencial para garantizar el bienestar animal y la salud pública

En el Matadero Frigorífico El Navazo somos conscientes de la importancia de la labor de estos profesionales en nuestro sector, controlando todo el proceso de nuestra cadena de trabajo. El profesional veterinario contribuye a garantizar el abastecimiento alimentario seguro, interviniendo de forma integral en todo el proceso de la producción de carne de cerdo ibérico proporcionando a nuestros clientes productos sanos, seguros y de calidad.

Los veterinarios están presentes, en nuestras instalaciones, desde la llegada de los cerdos hasta que obtenemos los diferentes productos porcinos de su carne, con el objetivo de asegurar que sólo será apta para el consumo humano aquella que no presente ningún riesgo para la salud del consumidor. Los veterinarios controlan, de primera mano, la descarga de los cerdos de los camiones; la densidad de animales logrando un espacio adecuado y  verificando, además, que el sacrificio se hace de manera correcta cumpliendo con lo que obliga la normativa europea.

Tenemos que recordar que entre la medicina humana y la medicina animal casi no existen líneas divisorias. Diferentes estudios han corroborado que dos de cada tres enfermedades son compartidas por los animales y las personas. Por lo tanto, el veterinario es un actor imprescindible e incuestionable en la estrategia de control de los productos del cerdo para el consumo humano. Por ello, otra de sus labores fundamentales es descartar la presencia del parásito de triquina en la carne del cerdo (triquinosis): se toma una muestra de músculo, preferentemente del pilar del diafragma del animal, músculo intercostal o maseteros, para examinarla y comprueba que el animal no está infectado del este parásito. Asimismo, el veterinario examina el canal del animal sacrificado y sus vísceras para verificar la ausencia de otras patologías como cisticercosis, tuberculosis o hidatidosis. Una vez se tenga la confirmación positiva de estos profesionales podemos proceder a la elaboración de los productos cárnicos, manipulando a los animales, de forma higiénica y garantizando la prevención de riesgos para las personas que finalmente consumirán el producto del cerdo ibérico. 

Por ello, la vigilancia veterinaria es absolutamente estricta en el respeto de las condiciones de estancia, manejo y sacrificio de los animales, así como en la manipulación de los productos cárnicos porcinos y en la expedición de las certificaciones para la exportación de nuestros productos porcinos, aplicando las políticas que se exigen en la normativa de la Unión Europea en materia de seguridad alimentaria.

En El Matadero Frigorífico el Navazo contamos con los mejores veterinarios como pilar fundamental en nuestro trabajo diario, con el fin de que los productos del cerdo lleguen al mercado con los mayores niveles de calidad y seguridad, cumpliendo cien por cien con todas las normas y estrategias adecuadas.