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En El Matadero Frigorífico El Navazo creemos firmemente que un buen sistema de la trazabilidad conlleva utilizad tanto para el cliente como para la empresa.

Controlar todos los aspectos de la carne de cerdo, a lo largo de la cadena de producción es uno de nuestros principales objetivos diarios. Gracias a nuestras avanzadas tecnologías y a la buena labor de nuestros profesionales, tenemos la capacidad absoluta de realizar un seguimiento exhaustivo del producto, desde que los cerdos llegan a nuestras instalaciones hasta que el cliente recibe su pedido.

Nos gusta ser fieles a nuestros clientes y por ello, nuestro trabajo está realizado de manera correcta y segura siguiendo todos los pasos que nos indica la ley que regula la trazabilidad a rajatabla: Reglamento nº 178/2002 del Consejo y del Parlamento Europeo.

En El Matadero Frigorífico El Navazo creemos que un sistema de trazabilidad bien aplicado al final, proporciona a nuestros clientes toda la información sobre la carne porcina que están adquiriendo, además de transmitirles una seguridad alimentaria porque saben que la manipulación de la carne de cerdo ha sido correcta en todas las partes de la cadena de producción.

Estar en posesión de la Norma ISO 22000 de Sistemas de Gestión de Seguridad Alimentaria también no da más credibilidad en este aspecto tan importante en el mundo de la producción alimentaria.

La trazabilidad alimentaria, además, nos aporta la capacidad de encontrar y seguir el rastro de un producto. Así, un buen sistema de trazabilidad nos permite tirar del hilo para encontrar el origen de cualquier problema de seguridad alimentaria. Es como «nuestro detective» para poder llevar a cabo una «reconstrucción de los hechos».

En El Matadero Frigorífico El Navazo llevamos a cabo un exquisito control de los datos obligatorios en la etiqueta del producto cárnico; nuestro sistema de trazabilidad relaciona con entradas y salidas el producto porcino.

El objetivo de este sistema es garantizar que la carne se mantenga en buenas condiciones higiénicas a lo largo de estos pasos y, por supuesto, dar la máxima información para generar la máxima confianza en nuestro clientes.

Un buen jamón ibérico obtiene un sabor único después de haber pasado por un largo y delicado proceso de curación. Además, en El Matadero Frigorífico El Navazo somos conscientes de la importancia que tiene en la calidad de la pieza, el proceso completo de la curación que comprende desde el sacrificio del cerdo hasta que llega a su cliente.

Después de que los animales porcinos hayan pasado un exhaustivo control llevado a cabo por nuestro equipo veterinario, y de que el sacrificio se haya realizado con todos los pasos obligatorios y según la normativa vigente; pasamos a realizar el corte noble de las piezas de jamón ibérico de cerdo. Posteriormente, llevamos a cabo el proceso de salazón en el que estudiamos la granulometría de la sal para obtener jamones y paletas finales de reconocida calidad. Seguidamente realizamos el secado de las piezas para reducir la cantidad de agua que proviene de ellas. Se trata de un secado lento durante varios días en condiciones de alta humedad relativa y temperaturas muy bajas que faciliten la difusión de la sal a través de la masa cárnica. En El Matadero Frigorífico El Navazo tenemos una capacidad de 1.000.000 piezas para el secado y la curación de los jamones y paletas.

Como parte de nuestro trabajo diario controlamos a cada minuto todos los factores y los procesos para tener la seguridad de obtener un producto ibérico de calidad. Y por ello, el control exhaustivo de la humedad idónea, así como de la temperatura nos conduce al camino del éxito y la excelencia de nuestros jamones y paletas.

Todo este proceso de curación de los jamones lo realizamos integrando las más avanzadas tecnologías y manejando los mejores parámetros de calidad y seguridad alimentaria. Cuidamos la conservación específica de todas y cada una de las piezas de jamón para garantizar una calidad premium a nuestros clientes.

En El Matadero Frigorífico El Navazo combinamos esta experiencia en la curación de los jamones de cerdo, con la mejor de las tecnologías y los mejores profesionales del mercado.

Sin duda…todo ello nos lleva a nuestro éxito.

En tiempos de la prehistoria el ser humano descubrió que el frío ayudaba a mantener la carne en perfecto estado para comer. Así, podría mantener el alimento para disfrutar de él en aquellas épocas en las que era más difícil conseguirlo.

Pero el camino hasta los avances actuales, como los que tenemos en el Matadero Frigorífico El Navazo, ha sido largo y bastante lento. Posteriormente, el hombre avanzó en esta conservación: a los alimentos se les añadía productos químicos como nitrato de sodio o nitrato de potasio al agua. De esta manera se hacía caer la temperatura. Bastantes años después, llegó la refrigeración mecánica, un compresor con refrigerante; éste fue un camino largo y lento, ya que se introdujo en el último cuarto del siglo XIX.

Pero desde este momento el mundo de la refrigeración ha evolucionado de manera enorme y fugaz. Del freón que fue sustituido por los refrigeradores HFC, menos dañinos y capaz de mantener los alimentos fríos.

Por todo ello, y fieles a la historia de la refrigeración cárnica, en el Matadero Frigorífico El Navazo, somos conscientes de la importancia del frío en la conservación de la carne porcina. La correcta refrigeración la mantenemos presente desde nuestra sala de despiece hasta la conservación y el transporte de nuestros productos.

Cuando exponemos los productos del cerdo al frío sabemos que ralentizamos el crecimiento de las bacterias, evitando así, que nuestros productos cárnicos se deterioren o sean un peligro para la salud.

Las bacterias crecen más rápidamente en el rango de temperaturas de 4ºC a 60ºC, en la conocida como Zona de Peligro. En El Matadero Frigorífico El Navazo analizamos este aspecto al milímetro. Sabemos que en este rango las bacterias pueden llegar a duplicarse en número en menos de 20 minutos. Por ello, con la baja temperatura aseguramos la conservación y la inocuidad de nuestros alimentos.

Es importante conocer que, cuando la temperatura de refrigeración de la carne porcina baja de 4ºC se reduce muchísimo el metabolismo de los microbios y por lo tanto, la multiplicación de los mismos. Aunque la carne puede mantener su frescura durante siete días, más o menos, es necesario que resida en cámaras frigoríficas controladas de manera continua, como hacemos nosotros como parte fundamental de nuestro trabajo diario.

La carne en estado crudo puede mantener sus propiedades a -18ºC hasta 15 meses. Pero desde El Matadero Frigorífico El Navazo no te aconsejamos almacenarla más allá de seis meses. Eso sí, si nuestra carne porcina está envasada al vacío podríamos mantenerla más tiempo pero congelada.

Mantener la temperatura correcta de nuestros productos es uno de los puntos claves de nuestro trabajo. Esforzarnos todos los días por conseguir la excelencia nos permite ser líderes del mercado cárnico.

Los trabajadores del Matadero Frigorífico El Navazo  utilizan ropa protectora adecuada a las diferentes labores de transformación de la carne porcina en cada una de las zonas de nuestras instalaciones.

El vestuario laboral de nuestro personal constituye un aspecto primordial dentro de nuestra cadena de trabajo ya que la ropa entra en contacto continuo con la carne del cerdo. Por este motivo hacemos un exhaustivo control de su limpieza para asegurar la higiene y la seguridad alimentaria. 

La perfecta disposición de este vestuario afecta desde el personal manipulador del producto del cerdo hasta los mecánicos, personal de limpieza, personal de laboratorio e incluso a las visitas externas.

El diseño de la ropa debe evitar que la carne de cerdo se contamine. Por ello, nos aconsejan que carezcan de bolsillos externos y de botones. La ropa suministrada a los trabajadores de El Matadero Frigorífico El Navazo es utilizada exclusivamente para trabajar.

Nuestro personal tiene una indumentaria correcta y completa:

  1. Pijama de trabajo cómodo
  2. Delantal porque se trabaja mucho con productos húmedos
  3. Gorro para cubrir el cabello
  4. Mascarilla

En El Matadero Frigorífico El Navazo somos muy conscientes de la importancia de la limpieza efectiva de la ropa protectora. El cuidado extremo de este aspecto también influye en la calidad y salubridad de la carne porcina.

Pora ello, contamos con un gestor de vestuario especializado en ropa laboral, que nos suministra la higiene de nuestro vestuario proporcionando una adecuada esterilización de las prendas después de una correcta segregación entre prendas sucias y limpias; porque la ropa limpia necesariamente, deberá estar protegida de la contaminación hasta que ésta vuelve a ser enviada, de nuevo, a nuestras instalaciones. 

Nuestro objetivo reside en alcanzar la perfección en todos los aspectos de nuestro trabajo. Esto se traduce en disfrutrar de nuestra satisfacción por lo bien hecho y sobre todo, de la satifacción de nuestros clientes.