Cuando hablamos del cerdo ibérico, hablamos de una raza autóctona y única con unas características especiales que le otorgan exclusividad. Además de su adaptación a las dehesas, su genética especial hacen de este animal un ser vivo excelente comparado con otras razas porcinas. 

Como hemos contado alguna vez, el cerdo ibérico tiene la carne más oscura, porque tiene mayor contenido en pigmentos hemo, es decir, hierro y minerales.  

Pero desde El Matadero Frigorífico El Navazo te queremos hablar de la característica más importante y peculiar: una infiltración grasa en su masa muscular ( implícita en su ADN) hace que su carne sea mucho más jugosa que la carne de cerdo blanco. 

Ya sabes que la grasa de cerdo ibérico es saludable con una gran cantidad de ácidos grasos insaturados beneficiosos para el colesterol. La composición lípida del cerdo ibérico es cardiosaludable. 

Desde hace ya unos cuantos años, las empresas cárnicas y los cocineros se dieron cuenta de que la carne fresca del cerdo tenía mucho más potencial. Excepto en zonas dónde se criaba y se producía en mayor cantidad se sabía muy poco de los cortes especiales de los que hoy disfrutamos en los menús de todo tipo de restaurantes. Incluso su enorme popularidad los han llevado a supermercados y grandes superficies por lo que es posible disfrutar de su exquisitez en el comedor de casa.

¿PERO CUÁLES SON ESOS CORTES ESPECIALES?

Carrillera.- Es una pieza de la mandíbula inferior creada de fibras musculares que le otorgan una textura especial. Es una carne perfecta para hacer en guisos. Tiene muy poca grasa. 

Lomo.- Es una pieza grande y alargada que está pegada al espinazo. Tiene la suficiente infiltración de grasa para que cuando es embuchado y curado sea muy sabroso. Eso sí: disfrutar de un buen plato de lomo fresco es una auténtico manjar. 

Presa.- Situada en la parte superior de la paleta, forma parte del cabecero del lomo. Tiene un aspecto amarmolado por la infiltración de grasa que posee. Como es tan jugosa está exquisita a la plancha o a la brasa.

Solomillo.- Es una pieza de carne de la parte interior del lomo. Es muy tierna y sabrosa, a pesar de tener menos contenido en grasa que la presa. Esta característica hace que la recomendación sea cocinarlo poco. 

Secreto.- Junto con la presa esta es la pieza que más éxito ha tenido en las cocinas gourmet en los últimos años. De todos los cortes del ibérico es el más graso. Casi siempre se cocina a la plancha porque tiene un sabor sabrosísimo. 

Violín.- Esta pieza se obtiene durante el perfilado del jamón. Está cerca del pubis y pertenece al hueso coxal. Es de tamaño diminuto ( unos 70 gramos). En la mayoría de las ocasiones se deja formando parte del jamón y no se separa como pieza diferente. 

Lagarto.- Pieza de escaso grosor y peso tiene forma alargada entre la chuleta y el lomo que está adherida al espinazo. 

Castañuelas.- Están en las mandíbulas y son las glándulas salivares del cerdo. Su peculiaridad está en la textura, similar a la molleja pero con más grasa. Quedan exquisitas guisadas. 

Además de estas peculiares piezas el cerdo, el porcino posee otras carnes muy populares y también muy exquisitas como la lengua, la papada, las costillas o el rabo. 

En conclusión que como se suele decir, efectivamente, del cerdo se aprovecha hasta el andar, y en El Matadero Frigorífico El Navazo trabajamos todos los días para que cualquier pieza del porcino sea de alta calidad y así haga de tus comidas un momento único y especial.