Si por algo destaca la carne de porcino español es por su calidad. España se ha adaptado, totalmente, a la normativa europea en materia sanitaria y de bienestar animal. En el Matadero Frigorífico El Navazo también lo hemos hecho.

Hoy en día, tenemos datos más que alentadores respecto a la calidad de la carne de cerdo. Ésta ofrece un 31 por ciento menos en grasa, un 10 por ciento menos de colesterol y un 14 por ciento menos de calorías que hace unos años, según datos de Interpoc. Estos baremos han favorecido, enormemente, que la demanda de la carne porcina haya aumentado a nivel nacional e internacional. 

En El Matadero Frigorífico El Navazo sabemos que la importancia del sector del porcino va en aumento. Además, nuestro enclave geográfico, añadido al esfuerzo en las labores de trabajo diarias, supone un punto estratégico para la internacionalización del producto. Por ello, nosotros exportamos carne de cerdo a más de 45 destinos distintos, fuera de nuestras fronteras. Estamos homologados para abordar este servicio que va en aumento y que cada día se demanda más.

La carne porcina supone que en España, anualmente, se mueva una facturación de más de 6.000 millones de euros desde la cría de los cerdos hasta los productos transformados del mismo, después del sacrificio.

Basta con analizar que el sector del porcino, en España, supone alrededor del  2 por ciento del PIB nacional. En nuestro país contamos con, aproximadamente, 25 millones de ejemplares, de los cuales 2,9 millones se crían en Castilla y León. Por lo tanto, estos índices permiten que se produzcan más de 3.500 toneladas de carne al año. ¡Nada más y nada menos!

El Matadero Frigorífico El Navazo lleva siendo líder del sector porcino más de una década. Nuestro trabajo, la experiencia y la innovación nos han dado esa posición. No ha sido casualidad.


Hoy en día, nos resulta inevitable hablar sobre la campaña de sensibilización que hay alrededor de estas dos características alimentarias. Y es que nosotros tenemos una opinión bien clara al respecto: cumplir y apostar por la Calidad y la Inocuidad de los alimentos representa tener clientes satisfechos.

En El Navazo, cumplimos con la importancia de preservar las condiciones necesarias en la carne del cerdo aplicando las técnicas oportunas para la preparación de nuestros productos. Contamos con una equipo de profesionales, altamente cualificado, que está empeñado en trabajar con este cometido y con ese fin. Contemplamos factores que son necesariamente imprescindibles para conseguir una etiqueta de calidad e inocuidad de nuestros productos: control del tiempo que se mantiene sin alteraciones, un tratamiento térmico adecuado, unas condiciones excelentes de almacenamiento…etc.

Alcanzar la calidad de excelencia forma parte de la cadena de nuestro trabajo. Comprometidos con nuestros clientes, tenemos un sistema de gestión de seguridad alimentaria que nos asegura la inocuidad de los alimentos que transformamos hasta que llegan a las neveras de nuestros clientes, consiguiendo un aptitud suprema de los alimentos para satisfacer las necesidades del organismo en términos de energía y nutrientes.

La etiqueta de la calidad suprema y la seguridad de la inocuidad se consigue trabajando de manera exhaustiva, desde la transformación de la carne de cerdo, pasando por el procesamiento, empaquetamiento e incluso, en el transporte de la misma. Todo ello, bajo la protección del certificado ISO 22000 que nos proporciona una conformidad del producto respecto a las especificaciones o normas cuyo objetivo reside en evitar el fraude y garantizar la salubridad de los productos.

En El Navazo tenemos un compromiso con la innovación y la calidad desde el año 2008, lo que nos ha convertido en una empresa referente en España especializada en la transformación y exportación de la carne de cerdo. Para ello, estamos dotados de los medios requeridos para afrontar las exigencias de calidad a la hora de la internalización de nuestro producto. Estas características, junto a la calidad profesional de nuestros trabajadores, nos han permitido conseguir la homologación necesaria para la exportación de carne porcina.

Todos y cada uno de nosotros tenemos un control integral de la inocuidad de los alimentos en la cadena productiva: desde que el cerdo llega a nuestras instalaciones hasta que su carne llega a nuestro cliente.

Así es: no bajamos la guardia en ningún momento.

En la transformación del cerdo que llevamos a cabo en El Navazo, todos y cada uno de los pasos que ejecutamos, van encaminados a un consumo responsable. Pero esta responsabilidad, no sólo reside en la exquisitez del producto, sino también, en llevar a cabo un proceso de elaboración del mismo dentro de un espacio ecológicamente sostenible.

Partidarios de militar en una política de gestión medioambiental, todos los días trabajamos respetando al máximo el medio ambiente. Somos conscientes de la importancia del cuidado de la naturaleza y de la magnitud de los impactos medioambientales que puede ocasionar nuestra actividad. Por todo ello, hemos decidido llevar a cabo la implantación de un sistema de gestión ambiental bajo la norma ISO 14001.

Situados en un enclave ideal, conseguimos integrarnos a la perfección, con un entorno natural envidiable. Esta integración se lleva a cabo porque en El matadero frigorífico El Navazo trabajamos concienciados en ello. El método de deshecho y reciclaje que utilizamos es un tratamiento físico-químico sostenible de los residuos.

Los canales de faenado, dónde se llevan a cabo las labores de transformación de la carne porcina están conectados con un sistema de ultrafiltración que elimina eficazmente las bacterias y los virus. Un consumo energético eficiente y la alta calidad del agua que utilizamos nos ayudan a ser respetuosos con el medio ambiente y a estar considerados como un matadero ecológicamente sostenible.

Es evidente que los tiempos han cambiado. Mientras que hace no muchos años nos costaba concienciarnos sobre la necesidad de reciclar, cuidar el medio ambiente o tener en mente al cambio climático, ahora se ha puesto de moda. En El Navazo, nos sentirnos cada vez más preocupados por este tema, y por eso el método que utilizamos para trabajar a diario nos impone una etiqueta positiva más que nos acompaña y nos hace sentir mejor y por lo tanto; ser mejores.